Paolita vino un día, casi cuando abrimos la tienda y me contó un secreto... quería sorprender a su sobrina con una tartita de Hello Kitty!!
Sí, mi primera gatita hecha pastel y no, no debía tener colores rosas, así que mis princesitas Kitty y mis bailarinas de ballet Kitty que andaban dándome vueltas por la mente ya debían esperar un tiempo.
Entonces pensé en que una gatita abejita sobre una flor roja podría ser una opción bonita y delicada para que Paolita sorprenda, ya que era una Kitty poco convencional.
Le coloqué las rayitas del traje una por una y las alitas las pinté con brillo perlado. La decoré con mucho cariño ya que era para Aroa quien cumplía dos añitos... que ternurita no?













































